Paseo por las azoteas del Paseo de Gracia en Barcelona

Una de las ventajas de vivir en Barcelona es poder pasear de vez en cuando por el señorial Paseo de Gracia. Esta es una costumbre que data de tiempos ancestrales, desde que se inauguró en 1827, y especialmente cuando entre 1900 y 1914, cuando el Paseo de Gracia se consolidó como el principal centro residencial burgués con la aportación creativa de los principales arquitectos modernistas. Lo que entonces era un símbolo de poder y objeto de ostentación entre los ricos de la época, se ha ido convirtiendo en uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad.

Hoy en día, el Paseo de Gracia se ha convertido en una de las principales arterias de Barcelona, y la segunda calle más cara de España, detrás de la también barcelonesa Portal del Ángel. A ello han contribuido no solo sus espléndidos edificios modernistas, sino las tiendas de lujo y hoteles ubicados a lo largo de toda la calle. Un indudable atractivo para los turistas y cruceristas que visitan la ciudad condal.

Pero si existe un lujo mayor que el de pasearse por esta avenida, es el de subirse a sus azoteas y disfrutar de las vistas rodeado de obras de arte. Un lujo al que, sin haberlo planeado, he sido invitado en el último mes, en tres ocasiones diferentes, a visitar varios de sus edificios más emblemáticos, todos ellos declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Casa Batlló:  Abierta al público en 2002, en pleno “año Gaudí”, había sido construida entre 1904 y 1906. Es una de las obras más emblemáticas del genial arquitecto catalán Gaudí, quien se encargó de reformar la casa original, dotándola de una fachada fantástica y original, en la que derrochó creatividad e imaginación.

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Chimeneas de la Casa Batlló

Cabe destacar que es la única casa de toda la ciudad que incorpora la leyenda de Sant Jordi y el dragón como elemento fundamental de su decoración tanto interior como exterior. Y como nada sucede por casualidad, fue precisamente el día de Sant Jordi, 23 de abril, cuando visitamos la casa, siguiendo los rastros del dragón y de la onírica imaginación de Gaudí, al hilo del hashtag #DespertaElDrac.

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Chimeneas, y al fondo la cola del dragón con la espada clavada

Por cierto, es una gran idea de la organización apoyar la visita con un tablet guía, que además de las grabaciones tradicionales de audio incluye efectos de realidad aumentada en todo el recorrido. Y como colofón, la foto en el balcón de los enamorados, con la rosa de Sant Jordi.

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Casa Milá (La Pedrera): A estas alturas, todo el mundo conoce La Pedrera. Es otro edificio singular, construido entre 1906 y 1912 por Gaudí, que entre otras cosas se caracteriza por no tener ni una sola línea recta. En la actualidad es la sede de la Fundación Catalunya-La Pedrera (antes Catalunya Caixa), alojando una serie de actividades culturales y museísticas.

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El pasado 16 de mayo se celebraba “La noche de los museos“, una iniciativa cultural de ámbito internacional, y aprovechamos la ocasión para inscribirnos a la visita nocturna gratuita, empezando por la azotea, donde paseamos entre las chimeneas, buscando sombras entre los “badalots” en el silencio de la noche gaudiniana, rodeados por los clicks de las cámaras. Una perspectiva muy diferente a la habitual, que recomiendo, especialmente para las noches veraniegas.

Casa Lleó-Morera: En este caso, el arquitecto era Domenech y Montaner, que entre los años 1902 y 1906 (mismas fechas que la obra de Casa Batlló), reformó la antigua casa Rocamora, por encargo de Francesca Morera, al más puro estilo modernista. También esta casa es visitable, pudiendo además combinarse con la visita al Museo del Modernismo Catalán.

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Vistas desde casa Lleó-Morera. Se avecina tormenta.

Cabe mencionar que este edificio está situado en el extremo opuesto a la Casa Batlló, y junto a la casa Amatller, de Puig y Cadafalch, dentro de la “manzana de la discordia” del Eixample, en la que rivalizaban por crear la casa más hermosa los mejores arquitectos de la época, y quienes les financiaban. Según cuenta la tradición, fueron los barceloneses quienes bautizaron con ese nombre a esta manzana, por las continuas discusiones que se formaban acerca de cuál era la más bella de las fachadas. Pero yo creo que la discordia verdadera era la producida por las envidias y piques entre los propietarios de las casas, que querían que la suya fuera la más hermosa de todas, para presumir de poderío.

Una copa de cava bajo el templete de Lleó-Morera

Una copa de cava bajo el templete de Lleó-Morera

Pero, en esta casa, la azotea no está incluida en el circuito visitado por los turistas, ya que pertenece a las oficinas situadas en el ático, Active Venture Partners, que es quien nos invitó a la presentación en España del portal buscador de subastas Barnebys, el pasado 20 de mayo.

Por una vez, me sentí como aquellos burgueses catalanes de principios del siglo XX, degustando una copa de cava bajo el templete situado encima de la azotea, mirando por encima incluso a los vecinos de los bloques colindantes, disfrutando de esa sensación de poderío que te da la exclusividad del lugar. ¡Esto sí que es un lujo, al alcance de unos pocos!

Ahora, ya solo me falta que alguien me invite a visitar la Casa Amatller, para conocer y comparar las azoteas diseñadas por los mejores arquitectos modernistas de la ciudad. ¿Quién se anima? Prometo dedicarle un post en mi blog.

Azotea de casa Lleó-Morera

Azotea de casa Lleó-Morera

ALOJARSE EN BARCELONA:

Si no tienes la suerte de vivir en Barcelona, no te preocupes, es una gran ciudad donde te resultará fácil encontrar dónde quedarte, con una amplia variedad de opciones tanto tradicionales (hoteles) como innovadoras (economía colaborativa). Mi recomendación es que utilices algún portal buscador de alojamientos turísticos, como Wimdu, con una amplia variedad de soluciones aptas para todos los bolsillos, o quizás otras opciones más colaborativas… que citaré otro día.

 

4 pensamientos sobre “Paseo por las azoteas del Paseo de Gracia en Barcelona

  1. Miryam

    A mí caminar por Paseo de Gracia me gusta por la noche. La tranquilidad invade la ciudad y los edificios perfectamente iluminados hacen que te fijes hasta en los más ínfimos detalles. Es un lujo tener Paseo de Gracia a dos pasos de casa. Saludos

  2. Sara Cristina

    Hola Luis,

    Las azoteas del Paseo de Gracia son una pasada. En esta ocasión las has combinado con visitas culturales, pero, también, te recomiendo que subas a las terrazas de los hoteles al atardecer. En pleno verano gozarás de veladas al son de música y qué decir de las luces que iluminan la ciudad. Barcelona mola!

  3. Ahora toca viajar

    Hola Luis.

    Gracias por transportarnos a uno de los lugares más bonitos de Barcelona. Las vistas de la ciudad desde las azoteas de Passeig de Gràcia es de lo mejor, y si a más hay la suerte de poder combinarlo con algún evento cultural y/o visita guiada perfecto.

    Nos encanta la foto del balcón, vosotros y la rosa, poder disfrutar de la Casa Batlló en Sant Jordi debe ser increíble.

    Un abrazo muy fuerte

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